Si te dijera todo lo que en mi hay, perdería la voz, el alma, incluso el corazón;
Mis letras se perderían entre mis manos dejándolas sin esencia, sin cuerpo;
El cielo dejaría de oscurecerse y emitir colores al viento;
Sumergiéndose en la eterna luz, quemándose y perdiéndose con el tiempo.
Así la tierra habrá perdido un ave nocturna sin vuelo;
Y la luna se habrá ocultado con todos mis sentimientos en las profundas nubes de invierno.
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