domingo, 14 de julio de 2013

Hace tiempo que deje de escribirle al viento, deje de seguirle con la mirada mientras despeinaba el verde de las alturas, deje de mirarlo bajar en picada a través de las montañas, deje de soñarlo en infinitas formas, de palparlo con las manos, de extrañar su frialdad, deje que no condensara una vez más las nubes de mis ojos, deje de sentirlo haciendo que mi corazón desenfrenara para evitar que fuere a la misma velocidad, pero solo hay algo que no puedo dejar de hacer, no puedo dejar de amarle. No en esta vida.

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