Algo me decía que esa luna eres tú,
No has dejado de brillar ni un solo instante,
Por un momento creí que dejarías de hacerlo
Pero he aquí la prueba en mis versos.
Aun sigo esperando que
me mires como te miro,
Pero esa espera acongoja mis latidos,
Son cada vez más lentos, que se entregan al olvido,
Y mi corazón lucha por mantenerlos vivos.
Pero has aparecido en
las frías noches
En las que más necesito de ti
Y ahí estas en esa bella forma
Que mi alma tanto adora.
Y algún día esparcirás tu halo alrededor mío,
Me llevarás a ti para formar la luz de las constelaciones
Que tu cuerpo y el mío formaran inertes
Para mostrarles al mundo que el amor aun existe.
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